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lunes, 23 de marzo de 2020

El Abrazo


La mañana era fresca, el café, azucarado como me gusta, con la cantidad de leche necesaria y, el pan servido a la mesa. Mi mamá, biblia en mano, intentando descubrir la preciada, generosa y solidaria bondad de Dios, sin embargo, ese Dios parecía muy ausente del hogar, mis entonces 2 hermanos niños y la pequeña bebé niña dentro de su caminador, no entendían de aquella ausencia, pues teníamos como culpable al viejo y mal humorado diablo de nuestras calamidades, de nuestra poca entereza y falta de responsabilidad, a la que muchas veces llamamos: falta de fe.

martes, 20 de agosto de 2019

La iglesia que no ama: presume tener, entender y conocer a Dios.



"Y si tuviese profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia... y no tengo amor, nada soy"

Pablo ve dos problemas en la iglesia corintia, uno que se generaba al interior y otro que provenia del exterior de ella: en primer lugar, el carismatismo que había enceguecido a sus seguidores, la efervescencia de los dones del espíritu, sobre todo el de profecía que llevaban a sus seguidores a sentirse superiores porque podían 'comunicarse' con Dios o porque tenían el mensaje directamente de Dios, pero codificado en lenguas y que solo los 'espirituales' podían entender, dejando de lado a las personas que visitaban por primera vez la comunidad y no podían entender todo ese "desorden" -tal y como se refirió Pablo a lo que ocurría al interior de la iglesia de corinto- en el culto a Dios, pues las lenguas y la profecía acaparaba todo el servicio de manera desproporcionada.

domingo, 28 de abril de 2019

Una iglesia que no ama... Habla mucho, pero se comunica poco.




Una iglesia que no ama...

Habla mucho, pero se comunica poco.

"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas Y NO TENGO AMOR, vengo a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe."
1 Corintios 13:1a

Al parecer la diversidad de dones dio ocasión a celos y divisiones, y es para sobreponerse a tales tensiones que Pablo insiste en que el principal de todos los dones es el amor. El problema no va a radicar en tener dones, sino en ser selectos a la hora de dar importancia a estos, pues llegaron a creer que unos eran mejores que los otros, así la iglesia terminó por descalificar a las personas que no tenían estos dones importantes. El apóstol Pablo irrumpe con el tema y dice que no hay don más importante que el amor, invalida una vida llena de dones pero carentes de amor y compasión, considera que una comunidad sin amor, nada es, no es comunidad, no es iglesia, pues no tiene lo esencial de ser iglesia: amar.